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domingo, 6 de febrero de 2011

CUANDO PENSABAS QUE NO TE VEÍA

Cuando pensabas que no te veía, te ví pegar mi primer dibujo al refrigerador, e inmediatamente quise pintar otro.

Cuando pensabas que no te veía, te vi arreglar y disponer de todo en nuestra casa para que fuese agradable vivir, pendiente de detalles, y entendí que las pequeñas cosas son las cosas especiales de la vida.

Cuando pensabas que no te veía, te escuché pedirle a Dios y supe que existía un Dios al que le podría yo hablar y en quien confiar.

Cuando pensabas que no te veía, te vi preocuparte por tus amigos sanos y enfermos y aprendí que todos debemos ayudarnos y cuidarnos unos a otros.

Cuando pensabas que no te veía, te vi dar tu tiempo y dinero para ayudar a personas que no tienen nada y aprendí que aquellos que tienen algo deben compartirlo con quienes no tienen.

Cuando pensabas que no te veía, te sentí darme un beso por la noche y me sentí amado y seguro.

Cuando pensabas que no te veía, te vi atender la casa y a todos los que vivimos en ella y aprendí a cuidar lo que se nos da.

Cuando pensabas que no te veía, vi como cumplías con tus responsabilidades aún cuando no te sentías bien, y aprendí que debo ser responsable cuando crezca.

Cuando pensabas que no te veía, ví lágrimas salir de tus ojos y aprendí que algunas veces las cosas duelen, y que está bien llorar.

Cuando pensabas que no te veía, ví que te importaba y quise ser todo lo que puedo llegar a ser.

Cuando pensabas que no te veía, aprendí casi todas las lecciones de la vida que necesito saber para ser una persona buena y productiva cuando crezca.

Cuando pensabas que no te veía, te ví y quise decir: ¡Gracias por todas las cosas que ví, cuando pensabas que no te veía!


"NO TE PREOCUPES PORQUE TUS HIJOS NO TE ESCUCHAN...TE OBSERVAN TODO EL DIA".

Madre Teresa de Calcuta

martes, 26 de octubre de 2010

El arte de hablar y la virtud de callar

Hablar es fácil pero, callar requiere prudencia y dominio.


Hablar oportunamente, es acierto.


Hablar frente al enemigo, es civismo.


Hablar ante la injusticia, es valentía.


Hablar para rectificar, es un deber.


Hablar para defender, es compasión.


Hablar ante un dolor, es consolar.


Hablar para ayudar a otros, es caridad.


Hablar con sinceridad, es rectitud.


Hablar de si mismo, es vanidad.


Hablar restituyéndote fama, es honradez.


Hablar disipando falsos, es conciencia.


Hablar de defectos, es lastimar.


Hablar debiendo callar, es necedad.


Hablar por hablar, es tontería.



Callar cuando acusan, es heroísmo.


Callar cuando insultan, es amor.


Callar las propias penas, es sacrificio.


Callar de si mismo, es humildad.


Callar miserias humanas, es caridad.


Callar a tiempo, es prudencia.


Callar en el dolor, es penitencia.


Callar palabras inútiles, es virtud.


Callar cuando hieren, es santidad.


Callar para defender, es nobleza.


Callar defectos ajenos, es benevolencia.


Callar debiendo hablar, es cobardía.



Debemos aprender primero a callar para luego poder hablar

lunes, 17 de mayo de 2010

Aprendiendo

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia...entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender...

Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.

Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende. Y aprende... y con cada día aprende.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.

Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.

Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.

Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.

Con el tiempo aprendes que disculpar lo hace cualquiera, pero perdonar es sólo de almas grandes.

Con el tiempo comprendes que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.

Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.

Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana es demasiado incierto para hacer planes.

Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.

Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.

Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene sentido.

Pero desafortunadamente, solo con el tiempo...

Aprovecha tu tiempo, es muy escaso...

Jorge Luis Borges

lunes, 10 de mayo de 2010

¡Búscate un amante!

Hoy os dejo un texto de Jorge Bucay...

Muchas personas tienen un amante y otras quisieran tenerlo. Y también están las que no lo tienen, o las que lo tenían y lo perdieron. Y son generalmente estas dos últimas, las que vienen a mi consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los más diversos dolores.


Me cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada más que para subsistir y que no saben en qué ocupar su tiempo libre. En fin, palabras más, palabras menos, están verdaderamente desesperanzadas. Antes de contarme esto, ya habían visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un diagnóstico seguro: depresión y la infaltable receta del antidepresivo de turno.


Entonces, después de que las escucho atentamente, les digo que no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente necesitan es un amante. Es increíble ver la expresión de sus ojos cuando reciben mi veredicto.


Están las que piensan: “¡Cómo es posible que un profesional se despache alegremente con una sugerencia tan poco científica!” Y también están las que escandalizadas se despiden y no vuelven nunca más. A las que deciden quedarse y no salen espantadas por el consejo, les doy la siguiente definición: Amante es “lo que nos apasiona". Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos, y es también quien a veces, no nos deja dormir. Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido. A veces a nuestro amante lo encontramos en nuestra pareja; en otros casos en alguien que no es nuestra pareja. También solemos hallarlo en la investigación científica, en la literatura, en la música, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es vocacional, en la necesidad de trascender espiritualmente, en la amistad, en la buena mesa, en el estudio, o en el obsesivo placer de un hobby.


En fin, es “alguien” o “algo” que nos pone de “novio con la vida” y nos aparta del triste destino de durar.


¿Y qué es durar? Durar es tener miedo a vivir. Es dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la presión, deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia. Durar es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana.


Por favor, no te empeñes en durar: búscate un amante. Sé tú también un amante y un protagonista... de la vida. Piensa que lo trágico no es morir; al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvidó de nadie. Lo trágico es no animarse a vivir; mientras tanto y sin dudar, búscate un amante.


La psicología después de estudiar mucho sobre el tema descubrió algo trascendental “Para estar contento, activo y sentirse feliz, hay que estar de novio con la vida”.


viernes, 7 de mayo de 2010

Un abrazo...

Un simple abrazo nos enternece el corazón; nos da la bienvenida y nos hace más llevadera la vida.


Un abrazo es una forma de compartir alegrías así como también los momentos tristes que se nos presentan.


Es tan solo una manera de decir a nuestros amigos que los queremos y que nos preocupamos uno por el otro porque los abrazos fueron hechos para darlos a quienes queremos.


El abrazo es algo grandioso. Es la manera perfecta para demostrar el amor que sentimos cuando no conseguimos la palabra justa.


Es maravilloso porque tan sólo un abrazo dado con mucho cariño, hace sentir bien a quien se lo damos, sin importar el lugar ni el idioma porque siempre es entendido.

domingo, 18 de abril de 2010

Si alguien busca tu casa


Si alguien busca tu casa...

Con frío, es porque tienes la manta.

Con alegría, es porque tienes la sonrisa.

Con lágrimas, es porque tienes el pañuelo.

Con versos, es porque tienes la música.

Con dolor, es porque tienes el remedio.

Con palabras, es porque tienes el oído.

Con hambre, es porque tienes pan.

Con besos, es porque tienes la miel.

Con dudas, es porque tienes el camino.

Con orquestas, es porque tienes la fiesta.

Con desánimo, es porque tienes estímulo.

Con fantasías, es porque tienes la realidad.

Con desesperación, es porque tienes la serenidad.

Con entusiasmo, es porque tienes el brillo.

Con secretos, es porque tienes la complicidad.

Con inquietudes, es porque tienes la meditación.

Con confianza, es porque tienes la esperanza.

Con miedo, es porque tienes el amor.


Nadie llega por "casualidad" a tu casa. Por eso, jamás cierres las puertas a quien en ellas golpee levemente. Jamás des la espalda a quien llega con el corazón dispuesto y con el alma expuesta. Todos los que golpean tu puerta, merecen tu abrazo y tu abrigo

lunes, 12 de abril de 2010

¡El aburrimiento!

Hola amigos, soy el aburrimiento... ¿Que no me conocéis? ¡Sí, hombre!, cómo no os vais a acordar de mí, con los momentos tan intensos que hemos vivido juntos...

Soy el mejor amigo de muchos jóvenes como vosotros. Nuestra amistad suele surgir en esos momentos en que “matáis el tiempo” a base de sofá, en el salón de casa, jugando a la play o haciendo zapping... Es verdad que al principio os hacéis los remolones, pero casi siempre acabáis cayendo entre mis manos.

Como soy de ideas fijas, no me cuesta nada engatusaros, pues siempre os encuentro en el mismo sitio y, además, haciendo las mismas cosas (del salón de casa al cíber, del cíber a la zona de copas) ¡Qué fácil me lo ponéis!

Es verdad que a veces (suelen ser muy pocas) me hace la puñeta mi más firme enemigo: la creatividad, y alguno de vosotros rompéis conmigo, pero bueno, por ahora, no es un asunto preocupante...

Además, cuando las cosas se ponen chungas, pego un toque a dos de mis mejores colegas: a la indiferencia y al pasotismo y entre los tres... ¡os podéis imaginar, no se nos resiste nadie! Hasta hemos hecho un equipo: nos llamamos “los cansados de vivir”. Sois muchos los que preguntáis por nosotros y os vais acercando paulatinamente..., hasta que al final no os queda más remedio que solicitar el carné de socio...

Bueno, amigos, perdonadme que sea tan breve pero tengo mucho trabajo por hacer. Muchos jóvenes me esperan y no es cuestión de “hacerles un feo”... me entendéis ¿verdad?

Para todos y cada uno de vosotros:

Un cariñoso bostezo: El aburrimiento

PD: Si en alguna ocasión la imaginación, el entusiasmo o las ganas de vivir os juegan una mala pasada y os entran deseos profundos por hacer algo nuevo, algo que no entra en nuestra filosofía de vida (la de los brazos, mente y corazón en huelga permanente), no os asustéis... Tumbaos tranquilamente a la bartola en el sofá de casa... ¡Se os pasará!

José María Escudero

lunes, 29 de marzo de 2010

Mensaje para el contestador automático del teléfono de la escuela

¡Hola! Buenos días. Usted se ha comunicado con nuestra escuela y en estos momentos no podemos atenderle.

Para hacerlo de la mejor manera posible y con la intención de conectarlo con la persona del equipo que corresponda, por favor escuche todas las opciones antes de hacer su selección:

- Si es para justificar, mintiendo; la ausencia de su hijo/a a clase… PRESIONE 1

- Si es para justificar que su hijo/a no trajo hecha la tarea marcada dando toda clase de excusas… PRESIONE 2

- Si es para quejarse sobre cómo hacemos nuestra tarea… PRESIONE 3

- Si es para maldecir al personal docente… PRESIONE 4

- Si es para preguntar sobre alguna información “no recibida” que ya fue previamente enviada en circular informativa, en la agenda escolar y/o en alguna de las libretas de trabajo de su hijo/a… PRESIONE 5

- Si es para solicitar que se revisen de nuevo las calificaciones que ha obtenido su hijo/a en alguna asignatura porque es merecedor/a de unas mejores notas a la vista del cuantioso tiempo que dedica a sus estudios en casa… PRESIONE 6

- Si Ud. lo que desea es golpear, insultar o pegar a algún profesor/a… PRESIONE 7

- Si Ud. se ha puesto en contacto para presentar alguna queja sobre el servicio de transporte escolar… PRESIONE 8

- Si Ud. llama para presentar alguna queja sobre la calidad o cantidad de comida que le sirven a su hijo/a en el comedor escolar o sobre el trato que reciben por parte de las Auxiliares de Servicios Complementarios… PRESIONE 9

- Ahora bien, si Ud. es consciente de que su hijo/a debe estar comprometido con su participación en las clases, con la realización de sus tareas escolares en casa y, además, tiene claro que los primeros educadores son los padres y que los docentes no somos los responsables de la falta de esfuerzo e interés que muestra su hijo/a por los estudios, entonces…

¡¡¡CUELGUE EL TELÉFONO Y DÉJENOS TRABAJAR!!!

¡Que pase un buen día!

martes, 1 de diciembre de 2009

Los instantes perdidos son irrecuperables

La vida puede ser vivida, o transformarse en un simulacro. Puede ser serena, puede ser competitiva. Puede ser alegre, puede ser triste, pero siempre es irrecuperable. Rabindranath Tagore, poeta indio, decía: "Si de noche lloras porque se ha ido el sol, tampoco podrás ver las estrellas".

El ser humano, eternamente insatisfecho, padece cuando no tiene nada y también padece cuando tiene demasiado. No quiere conservar sus bienes para disfrutarlos, sino mantenerlos para acrecentarlos.

Si alguien es demasiado amado, se siente atosigado. Si nadie lo ama, se siente desgraciado. Cuando está con una persona añora otra presencia. Cuando está en alguna parte, quisiera estar en otra.

Tantas veces el valor lo obtiene lo que se ha perdido. Tantas veces lo largamente anhelado aburre y desespera. ¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo dejaremos escapar lo que tenemos buscando lo que tampoco disfrutaremos? ¿Y hasta cuándo seguiremos pensando que es tarde, que ya no hay oportunidad?

Vivamos el momento, disfrutemos lo que tenemos y nunca, pero nunca, olvidemos que el único tiempo que podemos perder es el que todavía no ha llegado.

El resto es pasado.

((Desconozco el autor))

martes, 23 de junio de 2009

¿Cómo se mide la vida?

La vida no se mide anotando puntos, como en un juego. La vida no se mide por el número de amigos que tienes, ni por cómo te aceptan los otros.

No se mide según los planes que tienes para el fin de semana o por si te quedas en casa sólo. No se mide según con quien sales, con quien solías salir, ni por el número de personas con quienes has salido.

No se mide por las personas que has besado. No se mide por la fama de tu familia, por el dinero que tienes, por la marca de coche que manejas, ni por el lugar donde estudias o trabajas.

No se mide ni por lo guapo ni por lo feo que eres; ni por la marca de ropa que llevas, ni por los zapatos, ni por el tipo de música que te gusta.

La vida, simplemente, no es nada de eso.

La vida se mide según a quién amas y según a quien dañas. Se mide según la felicidad o la tristeza que proporcionas a otros. Se mide por los compromisos que cumples y las confianzas que traicionas.

Se trata de la amistad, la cual puede usarse como algo sagrado o como un arma. Se trata de lo que se dice y lo que se hace y lo que se quiere decir o hacer, sea dañino o benéfico.

Se trata de los juicios que formulas, por qué los formulas y a quién o contra quién los comentas. Se trata de a quién no le haces caso o ignoras adrede. Se trata de los celos, del miedo, de la ignorancia y de la venganza.

Se trata del amor, el respeto o el odio que llevas dentro de ti, de cómo lo cultivas y de cómo lo riegas. Pero por la mayor parte, se trata de sí usas la vida para alimentar el corazón de otros.

Tú, y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar a otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida, porque las mejores medidas sobre nosotros mismos las hacen los demás, ellos serán los que medirán nuestra vida.

miércoles, 22 de abril de 2009

miércoles, 25 de marzo de 2009

Dos meses de vacaciones

Hoy ha llegado a mi correo, un mail sobre un artículo publicado en El Diario de Sevilla, escrito como respuesta a otro artículo que venía a querer decir que los profesores están anquilosados y que sólo les preocupan los dos meses de vacaciones:

Attn Sr. Carlos Mármol

De un profesor con dos meses de vacaciones.

Acabo de leer su artículo y no puedo más que avergonzarme ante su total parcialidad y falta de rigor. Mi abuelo me decía que no hay nada peor que alguien que habla de lo que no conoce; mi abuelo, al igual que yo era docente.

En primer lugar, sé que escribirle esto es perder mi tiempo, puesto que no saldrá nunca a la luz porque no interesa, interesa tirarnos a los pies de los caballos desde el desconocimiento de nuestra labor docente, pero que mas da, como tengo tanto tiempo libre ¿verdad?, que eso es lo único que importa, el tiempo libre que tengo, no que siendo funcionario de carrera y haber dedicado 4 años de mi vida a estudiar para unas oposiciones de grupo A, sea el funcionario con menos sueldo, pero bueno, como tengo dos meses de vacaciones…

A la gente como usted, que habla sin saber, lo invito a que se pase por mis clases de primero de bachillerato en el IES Nervión, donde tengo 37 alumnos y tres niveles bien diferenciados, en alumnos con edades comprendidas entre los 16 y los 19 años, o que intente dar clase a 36 alumnos de segundo de bachillerato, o que se pase por mi clase de primero de ESO E, donde tengo seis alumnos con necesidades educativas especiales, alumnos con una edad mental de 7 años, a los que tengo que formar y para lo que no estoy preparado. Pero eso tampoco importa, importa que tenga dos meses de vacaciones…

Eso si, tenemos tres clases con 20 ordenadores modernísimas que cuando intento programar una actividad en la red, debido a la limitación del ancho de banda, rara vez funciona, esa es la solución, ordenadores.

A usted, señor periodista, le llamaría la atención sobre el hecho de que absolutamente nadie relacionado con nuestra consejera, ha estado jamás en un aula, y pretenden cargar al docente con el fracaso del sistema educativo, si FRACASO con mayúsculas, puesto que no se puede tener a un alumno hasta los 16 años sin otra aspiración que molestar en clase, porque una ley absurda no le da otra opción y no permite al alumno, que verdaderamente quiere aprender, avanzar en su formación.

No todos podríamos ser electricistas, ni escultores ni, como es obvio, buenos periodistas, ni podemos ser buenos estudiantes, aunque sea políticamente incorrecto decirlo.

Tiene que haber otra salida para estos alumnos, que desde los 11 años, todos sabemos que no van a titular.

Pero eso no importa, importa que no quiero trabajar porque tengo dos meses de vacaciones…
Mi profesión me apasiona, y al 99 por ciento de mis compañeros, por eso el lunes iré a clase con mis alumnos que sí aprecian los esfuerzos que hago por darles una enseñanza de calidad desde la precariedad de recursos, y el hecho de empezar una semana antes no es relevante, lo es que gente como usted hable desde el desconocimiento mas avergonzarte.

Esos padres que ponen el grito en el cielo, no dudan en llevarse a sus hijos una semana de viaje a Disneyworld, o tres días al Rocío, o si hay un puente y el viernes hay clase, pues bueno no pasa nada, ya irá el lunes; pero cuando llega septiembre el instituto se convierte en la guardería.
Cuantas veces he escuchado lo de "pa que este en casa dando por…que se vaya al instituto a darle por… al profesor", pero claro eso tampoco es importante, mis dos meses de vacaciones si lo son.

A ver si se entera: Es completamente imposible empezar antes por mil razones, entre otras cosas porque de mis 37 alumnos de bachillerato, 4 de ellos llegaron a los dos meses de empezado el curso, porque hasta el 12 de septiembre no supe a quien tenia que darle clase. Nosotros no empezamos a trabajar el 7 de septiembre, que eso es lo que gente como usted se cree, la planificación de un curso requiere mucho trabajo, pero eso tampoco importa, importan mis dos meses de vacaciones.

¿Sabe usted lo que es estar en una clase de 30 niños de 11 años, sin libros de texto, sin grupos definidos, sin un plan de trabajo a seguir y sin interés ninguno?

Y para su información llevo 9 años dando clase y no estoy anquilosado, en los 14 centros en los que he desarrollado mi labor docente, quizás haya conocido a tres compañeros con 30 años de tiempo de servicio y sin fuerzas para seguir luchando, pero yo tengo mas de 1500 horas de formación complementaria, y dedico muchas horas de todo ese tiempo libre que tengo a corregir exámenes en mi casa, en vez de estar con mi hijo, he sido preparador de opositores y estoy estudiando otra licenciatura, y afortunadamente no soy un caso aislado sino uno más.

Pero eso no importa, importan mis dos meses de vacaciones…

Sin otro particular… Un ex lector de Diario de Sevilla.

sábado, 28 de febrero de 2009

Educar

Hace algún tiempo, escribí un post en el que se hablaba de “las funciones del maestro”… Bueno, pues después de estar en un cole, como maestra en prácticas, durante casi dos meses, me he dado cuenta de que todas esas “funciones” son 100% ciertas, y aún faltarían algunas…

Como volver a nombrarlas sería un poco repetitivo, os dejo algunas citas que reflejan el verdadero significado de la educación. Espero que si algún maestro/a (o futuro maestro/a) lee este post, reflexione, y se de cuenta de la labor tan importante que realiza.

  • Educar a un joven no es hacerle aprender algo que no sabía, sino hacer de él alguien que no existía. John Ruskin

  • Educar en la igualdad y el respecto es educar contra la violencia. Benjamín Franklin

  • El arte supremo del maestro es despertar el placer de la expresión creativa y el conocimiento. Albert Einstein

  • El buen maestro hace que el mal estudiante se convierta en bueno y el buen estudiante en superior. Maruja Torres

  • El educador mediocre habla. El buen educador explica. El educador superior demuestra. El gran educador inspira. William Arthur Ward

  • El principio de la educación es predicar con el ejemplo. Turgot

  • El hombre que hace que las cosas difíciles parezcan fáciles es el educador. Ralph Waldo Emerson

  • El maestro que intenta enseñar sin inspirar en el alumno el deseo de aprender está tratando de forjar un hierro frío. Horace Greeley

  • El que no quiera responsabilizarse del mundo que no eduque. Joan Carles Mèlich

  • Enseñar es aprender dos veces. Joseph Joubert

  • Lo peor es educar por métodos basados en el temor, la fuerza, la autoridad, porque se destruye la sinceridad y la confianza, y sólo se consigue una falsa sumisión. Albert Einstein

  • Los educadores son artistas. La educación es una obra de arte. Octavi Fullat Genís

  • El niño no es una botella que hay que llenar, sino un fuego que es preciso encender. Michel de Montaigne

miércoles, 24 de diciembre de 2008

¡¡ FELIZ NAVIDAD !!

Hoy, os dejo una pequeña reflexión sobre la Navidad, en la que en forma de cuentecito se explica un poco el “significado” de ésta….y para los que el cuento no les motive leerlo, os dejo al final una canción de Silvio Rodríguez, en la que también habla un poco de estas fechas…


¡¡FELIZ NAVIDAD A TODOS Y PRÓSPERO AÑO NUEVO!!

Carta de Jesús:

Como sabrás, nos estamos acercando otra vez a la fecha en que festejan mi nacimiento.
Pero hoy en día, da la impresión de que la mayoría de la gente apenas si sabe por qué motivo se celebra mi cumpleaños.

Por otra parte, me gusta que la gente se reúna y lo pase bien y me alegra sobre todo que los niños se diviertan tanto; pero aún así, creo que la mayor parte no sabe bien de qué se trata. ¿No te parece?

Como lo que sucedió, por ejemplo el año pasado: al llegar el día de mi cumpleaños, hicieron una gran fiesta, pero ¿puedes creer que ni siquiera me invitaron? ¡Imagínate! ¡Yo era el invitado de honor! ¡Pues se olvidaron por completo de mí!

Resulta que habían estado preparándose para las fiestas durante dos meses y cuando llegó el gran día me dejaron al margen. Ya me ha pasado tantísimas veces que lo cierto es que no me sorprendió.

Aunque no me invitaron, se me ocurrió colarme sin hacer ruido. Entré y me quedé en mi rincón, ¿Te imaginas que nadie advirtió siquiera mi presencia, ni se dieron cuenta de que yo estaba allí?
Estaban todos bebiendo, riendo y pasándolo en grande, cuando de pronto se presentó un hombre gordo vestido de rojo y barba blanca postiza, gritando: ¡Jo, jo, jo!

Parecía que había bebido más de la cuenta, pero se las arregló para avanzar a tropezones entre los presentes, mientras todos los felicitaban.

Cuando se sentó en un gran sillón, todos los niños, emocionadísimos, se le acercaron corriendo y diciendo: ¡Santa Claus! ¡Cómo si él hubiese sido el homenajeado y toda la fiesta fuera en su honor!
Aguanté aquella fiesta hasta donde pude, pero al final tuve que irme. Caminando por la calle me sentí solitario y triste. Lo que más me asombra de cómo celebra la mayoría de gente el día de mi cumpleaños es que en vez de hacerme regalos a mí ¡Se obsequian cosas unos a otros! Y para colmo, ¡casi siempre son objetos que ni siquiera les hacen falta!
Te voy a hacer una pregunta: ¿A ti no te parecería extraño que al llegar tu cumpleaños todos tus amigos decidieran celebrarlo haciéndose regalos unos a otros y no te dieran nada a ti? ¡Pues es lo que me pasa a mí cada año!

Una vez alguien me dijo: “Es que tú no eres como los demás, a ti no se te ve nunca; ¿cómo es que te vamos a hacer regalos?” Ya te imaginarás lo que le respondí.

Yo siempre he dicho “Pues regala comida y ropa a los pobres, ayuda a quienes lo necesiten. Ve a visitar a los huérfanos, enfermos y a los que estén en prisión”.

Le dije: “Escucha bien, todo lo que regales a tus semejantes para aliviar su necesidad, ¡Lo contaré como si me lo hubieras dado a mi personalmente!” (Mateo 25, 34-40)

Y pensar todo el bien y felicidad que podrían llevar a las colonias marginadas, a los orfanatos, asilos, penales o familiares de los presos.
Me agradaría nacer todos los días en el corazón de mis amigos y que me permitieran morar ahí para ayudarles cada día en todas las dificultades, para que puedan palpar el gran amor que siento por todos. Por eso lo que pido es que me dejes entrar en tu corazón. Confía en mí abandónate en mí. Este será el mejor regalo que me puedas dar. GRACIAS



CANCIÓN DE NAVIDAD (Silvio Rodríguez)




El fin de año huele a compras,
enhorabuenas y postales
con votos de renovación;
y yo que sé del otro mundo
que pide vida en los portales,
me doy a hacer una canción.

La gente luce estar de acuerdo,
maravillosamente todo
parece afín al celebrar.
Unos festejan sus millones,
otros la camisita limpia
y hay quien no sabe qué es brindar.

Mi canción no es del cielo,
las estrellas, la luna,
porque a ti te la entrego,
que no tienes ninguna.

Mi canción no es tan sólo
de quien pueda escucharla,
porque a veces el sordo
lleva más para amarla.

Tener no es signo de malvado
y no tener tampoco es prueba
de que acompañe la virtud;
pero el que nace bien parado,
en procurarse lo que anhela
no tiene que invertir salud.

Por eso canto a quien no escucha,
a quien no dejan escucharme,
a quien ya nunca me escuchó:
al que su cotidiana lucha
me da razones para amarle:
a aquel que nadie le cantó.

martes, 16 de diciembre de 2008

¿Somos solidarios?

Ayer por la noche, en el programa de la sexta “CQC”, hicieron un reportaje sobre lo solidaria que es la gente.

Para los que no lo visteis os lo dejo aquí (a partir del minuto 2:22)
Ya me diréis que os parece...


jueves, 4 de diciembre de 2008

Violencia de género: "Carta a un maltratador"

Hoy, os dejo un relato escrito por una estudiante de 2º de bachiller de Badajoz, que ha ganado el primer premio del concurso Nacional “Cartas para un maltratador” convocado por la asociación “Juntos contra la violencia doméstica”...


Para ti, cabrón: porque lo eres, porque la has humillado, porque la has menospreciado, porque la has golpeado, abofeteado, escupido, insultado… porque la has maltratado. ¿Por qué la maltratas? Dices que es su culpa, ¿verdad? Que es ella la que te saca de tus casillas, siempre contradiciendo y exigiendo dinero para cosas innecesarias o que detestas: detergente, bayetas, verduras… Es entonces, en medio de una discusión cuando tú, con tu ‘método de disciplina’ intentas educarla, para que aprenda. Encima lloriquea, si además vive de tu sueldo y tiene tanta suerte contigo, un hombre de ideas claras, respetable. ¿De qué se queja?

Te lo diré: se queja porque no vive, porque vive, pero muerta. Haces que se sienta fea, sucia, inferior, torpe… La acobardas, la empujas, le das patadas…, patadas que yo también sufría. Hasta aquel último día. Eran las once de la mañana y mamá estaba sentada en el sofá, la mirada dispersa, la cara pálida, con ojeras. No había dormido en toda la noche, como otras muchas, por miedo a que llegaras, por pánico a que aparecieras y te apeteciera follarla (hacer el amor dirías) o darle una paliza con la que solías esconder la impotencia de tu borrachera. Ella seguía guapa a pesar de todo y yo me había quedado tranquilo y confortable con mis piernecitas dobladas. Ya había hecho la casa, fregado el suelo y planchado tu ropa. De repente, suena la cerradura, su mirada se dirige hacia la puerta y apareces tú: la camisa por fuera, sin corbata y ebrio. Como tantas veces. Mamá temblaba. Yo también. Ocurría casi cada día, pero no nos acostumbrábamos. En ocasiones ella se había preguntado: ¿y si hoy se le va la mano y me mata? La pobre creía que tenía que aguantar, en el fondo pensaba que en parte era culpa suya, que tú eras bueno, le dabas un hogar y una vida y en cambio ella no conseguía hacer siempre bien lo que tú querías. Yo intentaba que ella viera cómo eres en realidad. Se lo explicaba porque quería huir de allí, irnos los dos… Pero desafortunadamente, no conseguí hacerme entender.

Te acercaste y sudabas, todavía tenías ganas de fiesta. Mamá dijo que no era el momento ni la situación, suplicó que te acostaras, estarías cansado. Pero tu realidad era otra. Crees que siempre puedes hacer lo que quieres. La forzaste, le agarraste las muñecas, la empujaste y la empotraste contra la pared. Como siempre, al final ella terminaba cediendo. Yo, a mi manera gritaba, decía: mamá no, no lo permitas. De repente me oyó. ¡Esta vez sí que no! -dijo para adentro-, sujetó tus manos, te propinó un buen codazo y logró escapar. Recuerdo cómo cambió tu cara en ese momento. Sorprendido, confuso, claro, porque ella jamás se había negado a nada.
Me puse contento antes de tiempo.

Porque tú no lo ibas a consentir. Era necesario el castigo para educarla. Cuando una mujer hace algo mal hay que enseñarla. Y lo que funciona mejor es la fuerza: puñetazo por la boca y patada por la barriga una y otra vez…

Y sucedió.

Mamá empezó a sangrar. Con cada golpe, yo tropezaba contra sus paredes. Agarraba su útero con mis manitas tan pequeñas todavía porque quería vivir. Salía la sangre y yo me debilitaba. Me dolía todo y me dolía también el cuerpo de mamá. Creo que sufrí alguna rotura mientras ella caía desmayada en un charco de sangre.

Por ti nunca llegué a nacer. Nunca pude pronunciar la palabra mamá. Maltrataste a mi madre y me asesinaste a mí.
Y ahora me dirijo a ti. Esta carta es para ti, cabrón: por ella, por la que debió ser mi madre y nunca tuvo un hijo. También por mí, que sólo fui un feto a quien negaste el derecho a la vida.
Pero en el fondo, ¿sabes?, algo me alegra. Mamá se fue. Muy triste, pero serenamente, sin violencia, te denunció y dejó que la justicia decidiera tu destino. Y otra cosa: nunca tuve que llevar tu nombre ni llamarte papá. Ni saber que otros hijos felices de padres humanos señalaban al mío porque en el barrio todos sabían que tú eres un maltratador. Y como todos ellos, un hombre débil. Una alimaña. Un cabrón.


Después de leer esta carta, os dejo también una canción de Reincidentes….¡SIN PALABRAS!




Las diez menos cuarto en el reloj
La noche abre su puerta en tu cabeza
En la tele un culebrón, la comida en el salón
Esperando una sonrisa, un te quiero, una caricia


Las llaves tornan gris tu habitación
Entrando con el odio tras sus ojos
Ya no tienes su calor, el alcohol es su sabor
Empezando con reproches, los insultos, el desprecio


Y ahora no tienes nada que decir
Ya no se si soy mujer o soy una mierda
Sumida en la sinrazón, despojada del valor
Víctima de su miedo, del fracaso, de sus celos


Ay! Dolores, los palos en tu espalda
La tortura en tu mente
Ay! Dolores, con el silencio de la sociedad


Lunes, martes, miércoles, y otra vez
La vida se te escapa entre tus dedos
Hundida en el qué se yo, destrozada en el sillón
Con la cara hinchada por algo más que la tristeza


Pero ya es la hora de que todo vaya bien
Volar sin alas, sentir que ya eres libre
Soñar con el príncipe azul, gozar de lo que eres tú
Rompiendo las cadenas con que la sociedad te atrapa


Por fin esta historia ya terminó
Dolores cambió su nombre por libertad
Escapando del cabrón que tu vida destrozó
Porque la vida es sólo un cuento que hay que vivir en el momento


Ay! Dolores, los palos en tu espalda
La tortura en tu mente
Ay! Dolores, con el silencio de la sociedad

jueves, 27 de noviembre de 2008

Cómo nace un paradigma...

Un grupo de científicos colocó cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de bananas. Cuando un mono subía la escalera para agarrar las bananas, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo.

Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo agarraban a palos.
Pasado algún tiempo más, ningún mono subía la escalera, a pesar de la tentación de las bananas. Entonces, los científicos sustituyeron uno de los monos.

La primera cosa que hizo fue subir la escalera, siendo rápidamente bajado por los otros, quienes le pegaron. Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo ya no subió más la escalera.
Un segundo mono fue sustituido, y ocurrió lo mismo. El primer sustituto participó con entusiasmo de la paliza al novato.

Un tercero fue cambiado, y se repitió el hecho.

El cuarto y, finalmente el último de los veteranos, fue sustituido.

Los científicos quedaron, entonces, con un grupo de cinco monos que, aún cuando nunca recibieron un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que intentase llegar a las bananas.

Si fuese posible preguntar a algunos de ellos por qué le pegaban a quien intentase subir la escalera, con certeza la respuesta sería:

"No sé, las cosas siempre se han hecho así, aquí..."


¿Te resulta conocido?

miércoles, 22 de octubre de 2008

"Lección magistral"

Hoy, os dejo un video sobre una intervención de Emilio Calatayud, en la V Tertulia del Consejo Escolar organizada por la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid y que tiene como título “Familia y Escuela ante la Prevención de Conductas de Riesgo”.

Para quien no lo sepa, Emilio Calatayud, es un juez de menores de Granada, conocido por sus sentencias ejemplares, como por ejemplo:

- Una condena a 100 horas de clases de informática a un joven que había crackeado varias empresas granadinas provocando daños por 2000 euros.

- 100 horas de servicio a la comunidad patrullando junto a un policía local por haber conducido temerariamente y sin permiso.

- 50 horas dibujando un cómicde 15 páginas, en el cuenta la causa por la que le condenaban.

En este video se habla de la educación que se les da a los menores actualmente y de cómo “estamos perdiendo el norte”.

Os aconsejo que lo veáis, porqué no tiene desperdicio.



domingo, 21 de septiembre de 2008

El árbol de los amigos

Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino. Algunas recorren el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar, mas otras apenas las vemos entre un paso y otro. A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos.

Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos. El primero que nace del brote es nuestro amigo papá y nuestra amiga mamá y nos muestran lo que es la vida. Después vienen los amigos hermanos, con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros. Pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.

Mas el destino nos presenta a otros amigos, los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino. A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, de corazón. Son sinceros, son verdaderos. Saben cuando no estamos bien, saben lo que nos hace felices. Y a veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón y entonces es llamado un amigo enamorado. Ese da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies.

Mas también hay de aquellos amigos por un tiempo, tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas. Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro, durante el tiempo que estamos cerca. Hablando de cerca, no podemos olvidar a amigos distantes, aquellos que están en la punta de las ramas y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra.

El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones. Pero lo que nos deja más felices es que las que cayeron continúan cerca, alimentando nuestra raíz con alegría. Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino. Te deseo, hoja de mi árbol, paz, amor, salud, suerte y prosperidad. Hoy y siempre. Simplemente porque cada persona que pasa en nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros.

Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrá de los que no nos dejarán nada. Esta es la mayor responsabilidad de nuestra vida y la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Síndrome de los veintitantos

Después de muchos días dejando cuentos, hoy os voy a dejar una reflexión que me ha llegado esta mañana por mail…

La llaman la “crisis del cuarto de vida”.

Te empiezas a dar cuenta que tu círculo de amigos es más pequeño que hace unos años.

Te das cuenta de que cada vez es más difícil ver a tus amigos y coordinar horarios por diferentes cuestiones: trabajo, estudios, pareja, etc., y cada vez disfrutas más de esa cervecita que sirve como excusa para charlar un rato.

Las multitudes ya no son “tan divertidas”… a veces hasta te incomodan.

Y extrañas la comodidad del colegio, de los grupos, de socializar con la misma gente de forma constante.

Pero te empiezas a dar cuenta de que mientras algunos eran verdaderos amigos, otros no eran tan especiales después de todo.

Te empiezas a dar cuenta de que algunas personas son egoístas y que, a lo mejor, esos amigos que creías cercanos no son exactamente las mejores personas que has conocido y que la gente con las que has perdido contacto resultan ser amigos de los más importantes para ti.

Ríes con más ganas, pero lloras con menos lágrimas, y con más dolor. Te rompen el corazón y te preguntas cómo esa persona que quisiste tanto te pudo hacer tanto mal.

O quizás te acuestas por las noches y te preguntas por qué no puedes conocer a alguien lo suficientemente interesante como para querer conocerlo mejor.

Parece como si todos los que conoces ya llevan años de novios, y algunos hasta empiezan a casarse. Quizá tú también amas realmente a alguien, pero simplemente no estás seguro si te sientes preparado para comprometerse por el resto de tu vida.

Los ligues y las citas de una noche te empiezan a parecer baratos, y emborracharse y actuar como un idiota empieza a parecerte verdaderamente estúpido.

Salir tres veces por fin de semana resulta agotador y significa mucho dinero para tu pequeño sueldo.

Miras tu trabajo y quizás no estés ni un poco cerca de lo que pensabas que estarías haciendo.

O quizá estés buscando algún trabajo y piensas que tienes que comenzar desde abajo y te da un poco de miedo.

Tratas día a día de empezar a entenderte a ti mismo, sobre lo que quieres y lo que no. Tus opiniones se vuelven más fuertes. Ves lo que los demás están haciendo y te encuentras a ti mismo juzgando un poco más de lo usual porque de repente tienes ciertos lazos en tu vida y añades cosas a tu lista de lo que es aceptable y de lo que no lo es.

A veces te sientes genial e invencible, y otras… te sientes sólo, asustado y confundido.

De repente tratas de aferrarte al pasado, pero te das cuenta de que el pasado cada vez se aleja más y que no hay otra opción que seguir avanzando.

Te preocupas por el futuro, préstamos, dinero… y por hacer una vida para ti. Y mientras ganar la carrera sería grandioso, ahora tan solo quisieras estar compitiendo en ella.

De lo que puede que no te des cuenta es que todos los que estamos leyendo esto nos identificamos con ello. Todos nosotros tenemos “veintitantos” y nos gustaría volver a los 15 algunas veces.

Parece ser un lugar inestable, un camino en tránsito, un desbarajuste en la cabeza… pero TODOS dicen que es la mejor época de nuestras vidas y no tenemos que desaprovecharla por culpa de nuestros miedos.

Dicen que estos tiempos son los cimientos de nuestro futuro.

Parece que fue ayer que teníamos 16… ¿¡Entonces, mañana tendremos 30!? ¿¿¡¡Así de rápido!!??

HAGAMOS VALER NUESTRO TIEMPO… ¡QUE NO SE NOS PASE!

"La vida no se mide por las veces que respiras, sino por aquellos momentos que te dejan sin aliento…"
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